Vistas de página la semana pasada

jueves, 13 de agosto de 2009

II


Ojalá la tinta tan sólo se escapara de los ojos, de una buena vez, para no manchar tantos papeles inútiles y mirarlos luego con expresión de nada, sabiendo que me vacío en ellos. Igualmente, es algo inevitable. Igualmente sería un problema que la tinta saliera por mis ojos, no podría evitar manchar todo, aunque tenga cuidado. Se mancharía mi ropa, seguramente, mi almohada, mis sábanas, el piso, los pañuelos, el lavamanos, el espejo, las toallas, y todo cuanto pase frente a mí mientras dure el desagote, porque tanta fuerza la tinta tendrá que no se comparará con la presión de las lágrimas saladas normales, que salen tímidas y se escurren por la cara…

Ojalá la tinta de deshiciera. Me cansa a veces tenerla adentro, ahí, siempre, constantemente, nunca transparente, molestando en cada movimiento, resuena el sonido líquido en mi interior. Y digo siempre, porque aún cuando creemos que se desagota, algo queda, algo queda, como cuando tomamos un jugo con sorbete, algo siempre queda. De un poquito se reproduce por dos, por tres, por diez, por mil…
Nunca te deja en silencio, tranquilo, absorto ante tanto vacío.

Ojalá la tinta…ojalá la tinta no fuese nuestra propia vida, nuestra propia posibilidad de sentir, es decir, nuestra propia posibilidad de ser, porque somos cuanto sentimos.
Y sin tinta, soy inservible. Sin tinta, no soy.
Sin tinta, no vivo. Sin tinta sólo soy un envase vacío.

martes, 11 de agosto de 2009

Ánimo

Voy mojándome, nada importa.
Quizá mi mirada no diga algo inusual, pero ya no importa.
Voy riéndome a carcajadas y luego me arde la cara, se me pudre en el agua.
Avanzo y retrocedo, me encanta bailar. Le doy la vuelta al mundo, mientras giro sobre mí misma y me mareo y luego ganas de vomitar.
Voy asustada, voy animada, voy hacia un lugar llamado Desconocido, donde me espera Quien Sabe Quien y me darán paz las Cosas que Nadie Sabe. Y yo voy, yo sólo voy. Avanzo y retrocedo, es que me encanta bailar.
La ciclotimia del alma, por suerte no caigo del peor costado…

Una de cal, una de arena.
Una de oro, una de arcilla.
Nube blanca, nube negra.
Algunos eclipses de Sol…

Y yo…siempre ando cerrando los ojos,
Siempre quiero un poco más
siempre digo que no puedo,
siempre intento sin intentar,
siempre ansío ser más,
brillar.

Es un juego de colores, de valores,
de sentidos...
Pero yo no quiero terminar en blanco y negro.

viernes, 7 de agosto de 2009

Comparaciones

Es como guardar un tesoro en una cajita de madera..o de hierro, hierro oxidado.
Es como estar frente al gran astro y perder el sentido hasta no saber sentir su esplendor y calidez.
Es como aguantar no saborear el dulzor y la pasión del chocolate.
Es saber que es real y que a la vez, no existe.
Es como cerrar la boca para no opinar,
taparte los oídos frente a la melodía más envolvente,
es como tratar de evitar respirar...
Es sentir una sonrisa en los músculos de tu cara,
y presentir que de repente, el agua te sale a borbotones,
disuelta la sal en ella,
deliciosa en tu lengua,
ácida en tu cara...
Es como tratar de consolarme cuando llueve y no hay nada.
Es esperar un eclipse de Sol, para poder correr y gritar,
y ser libre y amar..

jueves, 6 de agosto de 2009

Wish you were here

So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?... Leer más
And did they get you to trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange a walk on part in the war for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year,
Running over the same old ground.
What have you found? The same old fears.
Wish you were here..

lunes, 3 de agosto de 2009

Cadenas rotas

La acidez del hierro lastimó mi piel, que de a poco fue adquiriendo otros colores ajenos a la vida, las alas empezaron a marchitarse lentamente, al no poder agitarse libremente en el aire, los ojos eran seres abrumados por la oscuridad, vivían vendados, vivían ciegos.


Así pasaron muchos días.


Un día en el que no se esperaba más de lo que la rutina podía dar, la luz empezó a inundarme y a curarme las heridas, la venda de mis ojos murió tendida en el suelo. El fuego que se acercaba a mi alrededor se había consumido en sí mismo y algo de humo quedó, pero no lo suficiente como para impedirme respirar de nuevo. En ese momento, creí sentir claramente que en mi bolsillo vagaba un objeto frío, así que mi mano se encargó de buscar y encontrarlo. Nunca supe que la llave de mis cadenas la tenía yo misma. Pero no podía alcanzar los candados y en mi intento por hacerlo, las llaves cayeron al vacío. Me quedé un día más, sola, atada, pensando.


El otro amanecer me trajo un ser vestido de los colores más extraños que había visto en mi vida. Me miró a los ojos y me sonrió. Se quedó a hacerme compañía y sin que le pidiera ayuda me convenció de saber cortar mis cadenas sin la necesidad de la llave.


Fue ahí cuando intenté volar alejándome del suelo con todas las fuerzas que quedaban aún escondidas en mis alas y no me cansé hasta sentirme inmune a las fuerzas que me aferraban al suelo.

La altura que alcancé casi me congela, pero al fin, pude volver a volar otra vez.


Ya no me importan las inconsciencias y el miedo a caer…

sábado, 1 de agosto de 2009














Tantos golpes aturdiendo, flechas que esquivar, brazos que me llevan a la fuerza hacia la oscuridad, extracciones de oxígeno, bronca impotente, cubierta de nudos, totalmente inmóvil en medio de un embotellamiento y asfixiada en medio de tanta contaminación.

Respiré hondo. Anulé todo. Puedo dejarme guiar hacia un lugar en donde la luz sigue cálida hasta cuando anochece, donde no hay frío ni calor, donde la magia de la paz me envuelve y me da toda la seguridad que huye frecuentemente de mí. Aprendí a salir de la alcantarilla en la que vivo y escapar a una isla que inventamos, nuestro hogar, donde podemos salvarnos de cada monstruo del mundo exterior, donde te duermo entre mis brazos y te siento. Simplemente te siento.

Las incertidumbres me han dejado de lado. El miedo ya dejó de retenerme, de impedirme avanzar y cortar las cadenas que yo misma intenté reforzar para que me mantuvieran en tierra. Creo ahora que es lo único a lo que puedo sostenerme para tratar de salvarme.

El tiempo no va a existir, te lo juro.

El tiempo no va a existir ni para vos ni para mí.

miércoles, 29 de julio de 2009


Ya no encuentro más pistas. Es preferible dejar atrás preguntas sin respuestas y mirar en el fondo del canela de tus ojos, asumir esa postura de placer actual siendo consciente de mi propia inconsciencia. Lentamente, la fuerza se degradó en colores menos opacos, casi invisibles y la pared prácticamente ya no existe. Me dolerá saber que no sé qué nos espera detrás de todo esto, qué nos acorrala, qué es lo que nuestros órganos pueden cometer para dañarnos hasta estrellarnos. Y más allá de tantas cadenas que no se rompen, espero ansiosamente el falso momento en que puedan romperse y dejarme ciega ante la luz para ser libre y encarcelarme en otras prisiones que aparenten ser paraísos. El haz oscuro de mi locura me hizo entender que no se sabe enloquecer, enloquecer se es, enloquecer se hace y se siente, enloquecer nos cuesta toda la racionalidad y el líquido que nos alimenta fingiendo ser felices.