Por ser mi espejismo tangible,
mi realidad utópica,
por ser la persona que me hizo morir,
resucitar,
la única que hizo mi alma vivir,
por adornar mis alas con las suyas,
por pintar golondrinas en mi caparazón,
y fabricarme una grulla de papel de palabras que sé de memoria,
por ser único,
imperfectamente perfecto,
el complemento de mis imperfectas perfecciones,
por ser extraterrestre como yo,
probar que hay vida en Shine y en los meteoritos,
por demostrarme que existe algo con lo que me concluyo, me completo…
por ser tan débil y tan fuerte,
por ser tan demasiado inolvidable,
por las melodías compartidas,
por todo lo que se llama tuyo,
por escucharme,
por ser esencia de mis sonrisas
y el calor que me alejó del frío de la desilusión,
por mirarme a los ojos inyectando las ganas de amarte,
por ser la persona extrañada,
por ser cineasta,
por quererme
y dejar granadas en mi cabeza cuando te vas…
Sos el pequeño pedazo de universo que más quiero.
Vistas de página la semana pasada
sábado, 24 de octubre de 2009
jueves, 22 de octubre de 2009
Simétricamente presión

Camino rodeada de paredes afiladas, lentas, pesadas. Presionan el aire contra mi piel,
me invaden,
me limitan,
me abrazan,
me comprimen...
Cada día unos centímetros más avanzan…
Intento detenerlas pero mi ilusión no basta.
Las miro en busca de piedad
en su pintura,
en su cemento,
en su ladrillo de salida cercana de fábrica
pero continúan,
y hacen salir sangre por mi nariz,
mis ojos,
mis oídos,
mis numerables poros…
que ya no existen.
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