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miércoles, 10 de noviembre de 2010





Si es que a casa no volvés más,
dame las llaves...
Si no soy yo primordial,
no lo seas vos tampoco...

Si no me necesitás,
sé mi espantapájaros...

Si querés romperte la cabeza...





empezá primero por la mía...

Si empezaste otro cuento,
ayudáme a escribir mi final...
Dame un verso lateral
y una estrofa de consuelo...

Ya sé que milagros
ya no me podés regalar...






If you just would not fly,
so my wings cut...





miércoles, 27 de octubre de 2010

Como jamás nunca

Tengo ganas de que la vida se desespume,
que haga relieves en el cambio oportuno,
te haga luces en la garganta,
me encienda entera.
Quisiera simplemente armar este rompecabezas,
huír al miedo que tengo de haber perdido algunas piezas,
que te me des,
que sea paz, que sea un mentiroso bienestar,
no sé.
Pido un incendio en este bosque lacrimoso, helado
que me ha perdido en retratar pasados,
mientras intento hacer lo contrario,
y compruebo que no sé hacerlo.
Deseo esa adicción de consumo e histeria,
en donde al menos, no hace falta dibujar más que futuros
y sé que florezco en vidas
y que no me importa ese llorar de vez en cuando
porque no soy entonces un envase vacío,
porque no soy entonces una soledad envuelta en un viento frío,
ni soy una náufraga.








Ansío-te
como jamás nunca,
como jamás nunca,
sueño.

viernes, 22 de octubre de 2010

De un darse cuenta, de un saber de un imposible.



Yo te contaba del meteorito que cayó en mi pieza,
que para mañana pronostican lluvia de estrellas en el placard,
que había empezado a nevar acá,
que vos podías disfrutar el huracán... 


Dale, sonreíme, acuchillame...
Así.


Porque con un poquito de Sol me va a alcanzar, ¡te lo juro!
Este silencio oscuro es el que cataclisma mi existencia.

Y es que lo alcancé ¡con ambas manos!
Aparenta ser tan pequeño y frágil
pero es intenso, eterno... 
Sublime...
A prueba de tontos.


jueves, 21 de octubre de 2010

Insistir

Es imposible que ande siempre buscando mariposas
cuando sé que se han escondido todas
en una flor dormida...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Capricho I

de la cobardía...


Tu desatarme.


Incondicionalmente, te di las alas,
vacié botellas de valentía
guardadas en la despensa...
Súbita orfandad del miedo
que alimenté encerrada
en una casa etérea, 
perfecta y vana
donde anhelos ansiaban consumirse en hechos.
Súbito salto enfrentando el abismo,
el destriparme en un duro asfalto,
el traspasarme de hastíos y agujas.
Y ahora te exilias
y me echas,
ninguno se acerca al castillo.


¡No me impidas caminar descalza sobre las espinas!
Susurro como una promesa esa sangre en los pies,
quiero y ansio la espera...
Porque quedarme sin esperar 
es desesperar el miedo, la pérdida...




vos.
Des-esperarlo:
capricho insensato, 
señora cobardía.





martes, 5 de octubre de 2010

El Cielo Eterno

Cada minuto pasa corriendo susurrándome al oído un pequeño secreto. Veo el Sol sobre las hojas verdes de esta primavera suicida y hago borradores de tu presencia, una y otra vez, una y otra vez: caminando por la vereda, en mi cama abrazándome, regalándole tu mirada a la noche, respirando cerca de mi oído, besando el costado derecho de mi cuello, robándome el alma, pintándome poemas en el asfalto, llorando mis tristezas, sacudiéndome el polvo…

Sí, cada minuto pasa corriendo susurrándome un pequeño secreto: no estás y te ansío desesperadamente como al oasis que un náufrago del desierto se cansa de buscar.

Te ansío y te muero mientras vivo en el recuerdo de sucesos ridículamente imaginarios y otro par que ya no sé dónde ubicarlos, si acá en el mundo o allá donde se suponía que había otro…

Mientras buscás otros cielos, yo voy a seguir acá y no voy a dejar que las nubes grises dejen de hacerte ver este azul de amor inquieto, incapaz de dejarte a la deriva, indeleble.

Lo más eterno que siempre te di, doy y voy a darte. 

sábado, 25 de septiembre de 2010

Detrás de esa fragilidad

Sonrío sin querer, sí.
Mientras miro tus ocurrencias
a través del vidrio,
se te nota un brillo en los ojos,
una esperanza florecida en las palabras,
un no sé qué de fuerza en la risa,
campanas en tus manos,
aunque pese una mirada
de vez en cuando,
seguís…
Y te vas.
 
Sí, mirás.
Pero no estoy,
sólo encontrás
tu reflejo en el espejo
y tu mano encuentra la mía
sin querer,
pero no me tocás,
y quizás tus ojos
encuentren los míos,
pero no me mirás,
sólo es una leve sensación.

Sonrío sin querer.
Te encuentro
detrás de este vidrio,
mi vidrio,
tu espejo,
sólo encontrás tu propio reflejo.