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miércoles, 13 de octubre de 2010

Capricho I

de la cobardía...


Tu desatarme.


Incondicionalmente, te di las alas,
vacié botellas de valentía
guardadas en la despensa...
Súbita orfandad del miedo
que alimenté encerrada
en una casa etérea, 
perfecta y vana
donde anhelos ansiaban consumirse en hechos.
Súbito salto enfrentando el abismo,
el destriparme en un duro asfalto,
el traspasarme de hastíos y agujas.
Y ahora te exilias
y me echas,
ninguno se acerca al castillo.


¡No me impidas caminar descalza sobre las espinas!
Susurro como una promesa esa sangre en los pies,
quiero y ansio la espera...
Porque quedarme sin esperar 
es desesperar el miedo, la pérdida...




vos.
Des-esperarlo:
capricho insensato, 
señora cobardía.





2 comentarios:

  1. Me encantó Vi:
    "Des-esperarlo:
    capricho insensato,
    señora cobardía"

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  2. "Súbito salto enfrentando el abismo"
    Caer y volar, morir de amor y seguir viviendo, por lo menos hasta chocar :)

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