De repente…un susurro
me envuelve en un remolino imparable,
pero suave,
voy extendiendo mis brazos cada vez con más energía,
mis alas,
voy bajando los párpados…
Levemente, asciendo, tan lento,
el viento es fresco, todo es luz…
Y cuando la luz termina de sumergirse en todo,
despierto…
Otra vez entre las sábanas,
el ruido del ventilador rutinario,
las luces escondidas,
mis ojos abiertos…
vos…tan lejos.




