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domingo, 22 de noviembre de 2009

Historia sin fin


Así brillando, se encontraron atravesando la espesura oscura de un portal sin salidas, un portal que les parecía infinito.

Se tomaron de la mano, sin dejar de descubrirse poco a poco, mientras el brillo de cada uno ponía en evidencia los ojos del otro.

Lentamente, los segundos se viciaron de aceleración y los leves pasos de sus caminos encontrados los llevaron lejos, dejando atrás mil caos, atravesando millones de piedras y noches, resignándose a dejar algunos claros sin disfrutar.

Pero encontraron un peligroso cruce. Un puente débil, quizá, difícil de cruzar, debajo un frío cauce que oculta filos y durezas, agua amarga, el fin.

Llora, llora tanto, teme por la ausencia del brillo, explota y grita.

Dolerá.



Se engendran suposiciones en su boca,

en el tono de sus palabras, en sus ojos.
Lo miro a través de un bosque de preguntas sin complementos.
¿Qué es esto? ¿Qué tengo que saber?
¿Dónde vamos? ¿Estás conmigo?
Tengo miedo de no saber de qué color es su Sol,
que se aísle de mis necesidades y deseos,
que deje que el viento…que deje que el viento…

¿Por qué me cuesta verlo?
¿Por qué tengo ganas de llorar?
¿Por qué no me conformo con ese poco de luz?
Le tengo miedo a lo que no queda bajo la luz..es tanto.

El frío me está quebrando la piel…
Y arrastro nuevas cadenas que no puedo romper.

Creo ansiar la recta final,
saber, al fin, si la cuerda floja sigue bajo nuestros pies,
si con esfuerzo nos proponemos llegar al otro lado,
o si el equilibrio nos deja solos.

miércoles, 18 de noviembre de 2009



Estamos hechos de un metal precioso, de estrellas y chispas que dejan ciego a cualquiera.

Estamos enmarcados en situaciones de perfección que agitan sus imágenes en mis memorias.

Estamos tan unidos y lejanos,
tan presos y tan libres,
tan llenos y vacíos
que pierdo la cuenta de lo bueno y lo malo,
pierdo comodines,
pierdo segundos ahogados,
pierdo tormentas y espinas,
me pierdo a mí misma
para aparecer en vos cada noche,
en cada huída de la imaginación...

Extermino mis cadenas,
me divierto en el aire,
me río,
te adoro,
te siento,
te escucho,
te miro,
te odio,

Trato dE cAllarMe...

no puedO!

jueves, 5 de noviembre de 2009

Búsqueda


Intento encontrar algo... Las camas hechas, una esencia de pétalos de jazmín fresco revolcados en el pasillo, de sahumerio de lluvia de verano que dejé coinsumiéndose en mi pieza, la ausencia del polvo en los muebles o bien, las manchas en las paredes, toneladas de agua semiamarga guardadas en la almohada, notas de piano, tu voz o guitarra... Pero me pasa que apenas introduzco la llave en la cerradura de la puerta de mi casa comienza una enredadera espesa y oscura a envolver mis pies, mis manos, mi cintura, me lleva a la fuerza hacia el interior y me muestra todo atrapado, cubierto, anulado, agotado de sombras, muerto de celos, de miedo a aleteos de mariposas, de palomas, de águilas; palabras reprimidas, derechos inventados, un corazón enfermo y agitado a punto de parar luego de estallar.

sábado, 24 de octubre de 2009

Explicación

Por ser mi espejismo tangible,
mi
realidad utópica,
por
ser la persona que me hizo morir,
resucitar,
la
única que hizo mi alma vivir,
por
adornar mis alas con las suyas,
por
pintar golondrinas en mi caparazón,
y
fabricarme una grulla de papel de palabras que sé de memoria,
por
ser único,
imperfectamente perfecto,
el
complemento de mis imperfectas perfecciones,
por
ser extraterrestre como yo,
probar que hay vida en Shine y en los meteoritos,
por
demostrarme que existe algo con lo que me concluyo, me completo
por
ser tan débil y tan fuerte,
por
ser tan demasiado inolvidable,
por las melodías compartidas,
por todo lo que se llama tuyo,
por
escucharme,
por
ser esencia de mis sonrisas
y el
calor que me alejó del frío de la desilusión,
por
mirarme a los ojos inyectando las ganas de amarte,
por ser
la persona extrañada,
por ser
cineasta,
por
quererme
y
dejar granadas en mi cabeza cuando te vas

Sos el pequeño pedazo de universo que más quiero.

jueves, 22 de octubre de 2009

Simétricamente presión


Camino rodeada de paredes afiladas, lentas, pesadas. Presionan el aire contra mi piel,
me invaden,
me limitan,

me abrazan,
me comprimen...

Cada día unos centímetros más avanzan…

Intento detenerlas pero mi ilusión no basta.

Las miro en busca de piedad
en su pintura,

en su cemento,

en su ladrillo de salida cercana de fábrica

pero continúan,

y hacen salir sangre por mi nariz,
mis ojos,
mis oídos,

mis numerables poros…

que ya no existen.


martes, 13 de octubre de 2009

Sueñe sin miedo, amigo

Poco le quedaría al corazón si le quitáramos su pobre
noche manual en la que juega a tener casa,
comida, agua caliente,
y cine los domingos.
Hay que dejarle la huertita donde cultiva sus legumbres;
ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas,
y la mayoría de los libros que le gustaron,
y la satisfacción de las creencias.
Le cortamos el pelo del llanto,
las uñas del banquete, las pestañas del sueño,
lo hicimos duro, bien criollo,
y no lo comerá ni el gato
ni vendrán a buscarlo entre oraciones
las señoritas de la Acción Católica.
Así es nomás: sus duelos
no se despiden por tarjeta,
lo hicimos a imagen de su día y él lo sabe.

Todo está bien, pero dejarle un poco
de eso que sobra cuando nos atamos
los zapatos lustrados de cada día;
una placita con estrellas, lápices de colores,
y ese gusto en bajarse a contemplar un sapo o un pastito
por nada, por el gusto,

a la hora exacta en que Hiroshima
o el gobierno de Bonn o la ofensiva
Viet Mihn Viet Nam.

Julio Cortázar