
Ni el ser más hambriento podría encontrar los restos de aquellas palabras que sentían, que eran reflejo de sensaciones. Se esfumaron dejando trizado en mil partes el ensueño que poco a poco desaparece mientras menos te encuentro y más te pierdo en estos días eternos de estas semanas de idas y venidas en plena soledad...
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Leerlo me da vueltas, y me gusta. Complejidad y hacerlo profundo en pocas palabras. Te felicito.
ResponderEliminarGracias por todos tus comentarios, Augusto :)
ResponderEliminarUn placer :)
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