Vistas de página la semana pasada

lunes, 31 de enero de 2011

Hasta el cuello

A ver... no quiero meterme en arena movediza, aunque quizás estoy negando tontamente que ya estoy hasta el cuello. No quería entrometerme en mirarte así, en sentir que me gustaría abrazarte y sentirme segura... con vos. Yo no quería y tampoco lo imaginaba.
Sin embargo yo te busqué, te busqué para "algo" pero sin tener muy en claro que no soy de esas personas que no se enroscan con nadie y para quienes las relaciones personales son un mito, contactos superficiales de poca relevancia.
He llegado a ese punto, el de cegarme cuando estás conmigo, caminar a tu lado tratando de rozarte, de oler tu perfume, y sabiendo que te gusta aunque no hacés nada debido a que tenés miedo, según creo...
¿Estaré en "lo cierto" si creo que deberíamos intentar? No importa en qué termine, seguramente de alguna forma va a terminar igual. Pero quiero sacarme las dudas, no quiero esperar, aunque a veces esta situación sea divertida, interesante, como un juego de niños... - a veces - Otras veces siento que estoy perdiendo el tiempo pero.... no puedo evitar pensar en las posibilidades - qué raro en mí, no? - Siempre aferrada a las posibilidades, esperando con ansias algo que puede o no suceder.



1 comentario:

  1. Al fin te encontre Libélula!

    ¡Me gusto mucho lo que escribiste!

    Que situación, que situación, esta bueno que te arriesgues a sentir porque queres sentir, porque esta bueno sentirlo y nada más, sea cual sea el final.

    Saludos!

    ¡Jueves!

    ResponderEliminar